VACACIONES SOSTENIBLES

En estas fechas de plena actividad vacacional de España, las playas, Montes, Campos, Bosques, Pueblos y Ciudades favoritas
Se colapsan recibiendo nuestra visita

En las últimas cinco décadas, el turismo internacional ha pasado de desplazar 25 a casi 700 millones de viajeros al año a lugares cada vez más remotos gracias al desarrollo de los medios de transporte. Un fenómeno de tal magnitud y con una expansión tan rápida no podía por menos que generar impacto allá donde se ha establecido.

Generalmente, este impacto se clasifica en tres categorías: económico, medioambiental y sociocultural.

 

IMPACTO ECONÓMICO

El turismo ha sido presentado tradicionalmente como un eficiente motor del desarrollo económico, capaz de generar empleo, modernizar las infraestructuras, impulsar otras actividades productivas, revalorizar los recursos autóctonos o equilibrar balanzas de pagos nacionales

Así, es cierto que el turismo genera empleo, pero en muchas ocasiones para la población local es un empleo de índole estacional y poco cualificado, que suele competir directamente con la oferta de mano de obra de tipo migratorio. Además, suele tratarse de un empleo inestable: el turismo es un sector con grandes vaivenes, denominados coloquialmente como “temporadas baja y alta”, además las zonas turísticas tienen que competir con nuevos destinos que surgen a causa del gran auge del desarrollo de los medios de transporte, el marketing y mejores ofertas económicas para el turista.

La revalorización de los recursos autóctonos se materializa muchas veces en procesos inflacionarios derivados de un aumento de la demanda de la tierra, el agua o los alimentos; el resultado es el encarecimiento del coste de la vida, la dificultad de acceder a una vivienda o la expulsión de campesinos por la falta de competitividad de las rentas agrarias. El turismo impulsa algunas actividades productivas, como la construcción, pero también pone en peligro otras tradicionales, como las agropecuarias.

Se produce un aumento de la inflación en la zona, debido a que el turista tiene un mayor poder adquisitivo y los precios de los productos se elevan para sacar mayor provecho, por lo que para la gente local se traduce en tener un menor poder adquisitivo.

 

IMPACTOS AMBIENTALES

Curiosamente, uno de los factores que favorece la aparición del turismo en una zona, el paisaje, suele mostrarse especialmente frágil con su desarrollo. Ya hemos visto cómo la llegada de turistas tiende a cambiar el uso de los recursos naturales. Pero más allá de ello, muchas veces tiende a sobreexplotar los.

 

El turismo de masas se ha mostrado especialmente violento con el medio ambiente: urbanización de zonas naturales o no integrada en el paisaje, sobreutilización del recurso del agua, problemas relacionados con el tratamiento de las basuras, contaminación del agua por los residuos líquidos, destrucción de monumentos históricos, contaminación del aire por el uso de vehículos y calefacción, cambios en el paisaje para favorecer actividades de ocio como el golf o el esquí, etc. Estos procesos son más incisivos en los países del Sur, donde las normativas medioambientales suelen ser más laxas para favorecer la industria turística y los recursos naturales son presa fácil de la especulación. Como ejemplo se puede señalar la crisis ecológica que está padeciendo la costa de Quintana Roo, en México, a causa del desmedido desarrollo de centros turísticos como Cancún o Cozumel.

Pero no sólo el turismo de masas incide sobre el medio ambiente. Formas de turismo alternativo también pueden hacer un uso no sostenible de los recursos. Bajo el concepto “turismo alternativo” se agrupan diversas formas de turismo que, a veces, buscan un desarrollo sostenible de la actividad, pero otras sólo expresan la contraposición al turismo de masas. No obstante, aunque sea sólo porque se trata de turismo a pequeña escala, las formas alternativas de turismo suelen conllevar mucha menos alteración en el paisaje.

Por el contrario hay ocasiones, cuando el paisaje es el principal valor turístico, que las instituciones públicas llegan a establecer normas conservacionistas extremas, hasta el punto de impedir el desarrollo normal de actividades tradicionales y sin entender que el ser humano tiene también un papel en el ecosistema.

Según la Procuraduría de Protección al Ambiente (PROFEPA) los principales impactos ambientales negativos generados por el desarrollo de infraestructura turística en las costas de México son los que se mencionan a continuación (Anónimo,2012):

  • Modificación y destrucción del hábitat de flora y fauna terrestre y acuática.
  • Cambios de uso de suelo forestal.
  • Generación de residuos peligrosos.
  • Contaminación de suelos y cuerpos de agua por emisiones líquidas (descargas de aguas residuales, aceites, lubricantes e hidrocarburos).
  • Introducción de especies exóticas.
  • Emisión de ruidos y vibraciones por el empleo de maquinaria pesada.
  • Alteración de dunas costeras.
  • Obstrucción de cuerpos de agua superficiales y subterráneos.
  • Remoción de vegetación de manglar por la apertura de caminos, zonas de tiro, bancos de explotación e instalación de campamentos y oficinas.

Desde el punto de vista patrimonial, el desarrollo turístico ha generado:

  • Ocupación ilegal de la zona federal marítimo terrestre (ZOFEMAT) y los terrenos ganados al mar (TGM), tanto por nacionales como por extranjeros.
  • Incumplimiento a lo establecido en los instrumentos que amparan el uso, goce o aprovechamiento de la ZOFEMAT y los TGM.
  • Propiedades que, por la falta de acceso, convierten a las playas públicas en privadas.

IMPACTO SOCIOCULTURAL

 

En ocasiones se ha señalado que el turismo puede tener beneficios positivos al permitir la interrelación entre culturas diferentes. No obstante, los impactos socioculturales detectados suelen ser negativos para la sociedad anfitriona. Uno de los aspectos más destacados es la tendencia a acelerar cambios culturales que despojan de su significado a los elementos culturales para dejarlos sólo en lo epifenoménico, lo “visible”, que es tratado como una mercancía más.

Según Sancho (2009) y Maldonado (2006) entre los principales impactos ocasionados por el turismo podemos encontrar los siguientes:

  • Deterioro de sitios históricos y monumentos arqueológicos.
  • La ocupación de los puestos de trabajo más cualificados por trabajadores extranjeros.
  • Una nueva forma de colonialismo: debido a que se depende completamente del capital extranjero.
  • Aculturación: cambios en los valores, comportamientos y patrones de consumo con el fin de imitar a los residentes de la sociedad anfitriona
  • Mercantilización de las tradiciones.
  • Choques culturales.
  • Aparición de Ghettos.
  • Aumento del crimen.
  • Prostitución.

FRENTE A ESTO ¿QUÉ PODEMOS HACER?

La Organización Mundial del Turismo (OMT), define turismo sostenible como: ​

El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas.

 

Según la OMT, los principios que definen el turismo sostenible son:

  • Los recursos naturales y culturales se conservan para su uso continuado en el futuro, al tiempo que reportan beneficios;
  • El desarrollo turístico se planifica y gestiona de forma que no cause serios problemas ambientales o socioculturales;
  • La calidad ambiental se mantiene y mejora;
  • Se procura mantener un elevado nivel de satisfacción de los visitantes y el destino retiene su prestigio y potencial comercial; y
  • Los beneficios del turismo se reparten ampliamente entre toda la sociedad.

Estas características hacen que el turismo sostenible sea una herramienta estratégica en el desarrollo económico local y nacional. Por un lado, el turismo supone una gran oportunidad en algunas zonas urbanas y rurales, en las que no existen otras alternativas de actividad económica. A su vez, como parte del sector servicios, ofrece más oportunidades para el surgimiento de empresas locales (hay que tener en cuenta que incluso en los países más desarrollados, este sector está compuesto principalmente por PYME). Y a pesar de ser un sector que requiere de fuertes inversiones en infraestructura y equipamientos, también utiliza mano de obra de forma intensiva por lo que ofrece numerosas oportunidades de trabajo y negocio, indistintamente para hombres, mujeres y jóvenes.

Esta tendencia del turismo denominada turismo Sostenible, es también respaldada por la UNESCO, quien argumenta que “El desarrollo del turismo sostenible debe ser ecológicamente sostenible a largo plazo, económicamente viable, así como éticamente y socialmente equitativo” (BRESCE, 2009).

 

Ante esta situación, el turismo responsable no aparece como un tipo o modelo de turismo específico, sino como un movimiento:

  • que busca establecer modelos de desarrollo turístico sostenibles y específicos para cada zona de destino, para lo que se han de tener en cuenta sus variables sociales, económicas y medioambientales;
  • que denuncia los impactos negativos que el turismo conlleva o puede conllevar en las sociedades anfitrionas, así como la imagen distorsionada que los visitantes pueden hacerse de la realidad que han ido a conocer;
  • que valora y reclama la responsabilidad de turistas, tour-operadores, anfitriones e instituciones públicas a la hora de favorecer modelos turísticos sostenibles.

Desde esta forma de entender el turismo responsable, el problema no consiste, solamente, en considerar que el turismo pueda ser un motor de desarrollo al que hay que ponerle algunos mecanismos correctores ante los riesgos que entraña.

Para Jordi Gascón, miembro de la Xarxa de Consum Solidari, se trata de una cuestión de perspectiva previa: el turismo, como cualquier otro nuevo recurso que genera beneficios, se convierte en un espacio de confrontación social. Un recurso en el que los distintos sectores sociales implicados no necesariamente tienen los mismos intereses, sino que muchas veces, al contrario, tienen posiciones claramente opuestas.

De esta forma, a pesar de que el turismo internacional en los países del Sur generalmente supone un aumento de los problemas para la mayor parte de la población, también puede implicar un potencial de desarrollo de sectores marginados de esas mismas zonas.

Existe, además, un sistema de indicadores de sustentabilidad para el turismo, el cual se compone de cuatro grandes temas:

-Medio ambiente

-Entorno Socioeconómico

-Turismo

-Desarrollo urbano

Una vez aplicado dicho sistema, es posible obtener un diagnóstico para realizar una correcta planeación que permita tomar acciones adecuadas para desarrollar el turismo en condiciones sostenibles.

Afortunadamente hoy hay una gran diversidad de destinos turísticos que practican, un modelo de turismo sostenible dentro de su medio sociocultural

 

PERO…

 

Si no vas a disfrutar tus vacaciones a un lugar que ofrezca un modelo de turismo sostenible, no tiene nada de negativo siempre que se interactúe en la población y entorno de forma consciente

Por ej.

Contrariamente a lo que piensa la mayoría, no son los plásticos los que encabezan el ranking de los residuos vertidos al medio ambiente, esa lamentable lista la lideran las colillas. Hasta el 65% de los cigarrillos consumidos acaba en el suelo, estamos hablando de unos 4,5 trillones de colillas tiradas cada año en lugares no apropiados. Se estima que una colilla puede tardar en descomponerse entre 8 y 12 años. Y en ese proceso libera sustancias nocivas para la salud.
El doctor José Ignacio de Granda ha explicado este lunes, Día Mundial del Medio Ambiente, que el grave problema con estos residuos radica en la toxicidad que acumulan. El filtro de las colillas está diseñado para retener algunas de las sustancias químicas más tóxicas que contiene el tabaco y que son liberadas en contacto con el agua. Por tanto, cuando llegan a los ríos e incluso al mar se convierten en una grave amenaza para la biodiversidad. Entre las sustancias que contienen las colillas el doctor De Granda menciona la nicotina, el mentol, pesticidas, varios metales, alquitrán y carcinógenos. Elementos que son liberados en el agua de mares y ríos, también en el suelo y que entran así en la cadena alimenticia humana.


Voluntarios de la ONG Ocean Conservancy peinaron al año pasado más de 40.000 kilómetros de costa y recogieron más de 8 millones de kilos de basura en las playas. Las colillas fueron el residuo más numeroso, 2,1 millones, más del doble que las botellas de plástico, los envases de alimentos y los tapones. Y si hablamos sólo de España las diferencias aún son mayores, por cada botella de plástico se encontraron 18 colillas.

 

Las colillas de tabaco

primera fuente de basura mundial

 

 

Por favor este verano trata con cariño y cuidado, los sitios que visites
Si en tu casa no tiras las colillas al suelo ¿por qué las tiras en la playa, campo, calle..?
Si en tu casa no tiras basura por donde pasas, no dejas tu nombre pintado en cada rincón ¿Por qué lo haces allí donde vas?
La lista sería larga y aburrida jajajaja
Cuidemos, mimemos los sitios donde vamos
¡YO QUIERO VOLVER! ¿Y TU?


Sobre el Autor

PUNTO CERO

Formadora y Terapeuta, especializada en Terapias Energéticas y Crecimiento Espiritual

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